Es tiempo de recordar lo maravilloso de tu vida.
Cada día lo divino esta enviándote un mensaje. ¿Cómo elegirás
responderlo hoy?
Con frecuencia nos permitimos llegar a estar tan enredados
con las interminables listas de tareas y quehaceres ensartadas a lo largo de
nuestro día, que perdemos de vista totalmente las cosas verdaderamente
preciosas para nosotros - nuestra familia, amigos, la hermosura y abundancia de
el mundo que nos rodea - nos quejamos por el tiempo, es muy caliente, muy frio,
demasiado húmedo o demasiado seco, o siempre hay una pequeña cosa que nos
altera, ¡no hay leche!, ¡el café está frío!...
En esos momentos, nos olvidamos de lo que es verdaderamente
importante para nosotros. Nos olvidamos que las personas que amamos están luchando
para despertar también. Nos olvidamos de que podemos verlos, tocarlos, hablar
con ellos, y compartir otro precioso día con ellos.
Durante las próximas semanas, habrá una serie de temas difíciles
y cuestiones, sin embargo, antes de hacerlo, me gustaría animarte a pasar algún
tiempo dándote cuenta de los momentos por los que estas agradecido. Tomate tiempo
para reconocer la belleza y la abundancia en tu vida, tal como es en este mismo
momento. Observe cuanto azul es el cielo y el océano. Siente el sol, la lluvia,
el viento en tu piel. Observa la belleza de un amanecer o una puesta de sol. Observa
la belleza de tu hijo, o tu amado, o en la cara de un amigo. Escucha el amor de
su voz al hablarte, incluso en sus quejas. Tomate un tiempo, respira lentamente
y profundamente, sumérgete en lo divino que está presente en todos y en cada
momento de tu vida, incluso en las aflicciones y problemas.
El reto de esta semana es sumergirse un poco más en la
espiritualidad de tu vida.
Paso 1: Cada mañana cuando despiertes, antes de levantarte
de la cama, pasa un momento identificando al menos diez cosas de las que estés
agradecido en tu vida (es decir, estoy agradecido de que puedo ver, o estoy muy
agradecido por mi trabajo).
Paso 2: Escoge una actividad a hacer plenamente conscientes (es
decir, tomar café, o pasear al perro), y presta atención como se siente dentro
de tu cuerpo mientras lo haces.
Paso 3: Haz algo para alguien más hoy (por ejemplo, mantén
una puerta abierta para una persona, dile a alguien que se ve bien, o sonríe a
alguien).
Paso 4: Antes de que vallas a dormir, lista diez cosas por
las que estas agradecido. Escríbelas si es posible.
Repite todos los días por la siguiente semana, y notarás la
diferencia de tu vida y tus relaciones.